8 de mayo de 2010

A calzón quitao


Desde hacía rato estaba cavilando sobre cómo hacer entrar este meme al blog, y creo que ahora puedo hacerlo, con la justa excusa. Y que lo sepa el mundo: no me haré cargo de ninguno más, pues las deudas, para ser tales, deben ser autoimpuestas. 

En fin, estas son, a calzón quitado, mis siete verdades 

- Tengo pocos amigos, y ninguno (salvo mi compañero de lecho) vive cerca.
- La diplomacia no es lo mío. Si me pensás preguntar si me parece lindo el vestido con forma de repollo que te compraste para la fiesta, o si te combina con los championes y esperás que te diga que sí, le estás meando al árbol equivocado.
- Odio el rosa y los clichés, las telenovelas rosas -y las de otros colores también-, los volados y todo lo que se suponga ser una buena, linda, flaca niña.
- Si mirás con cuidado, a veces afloran en mis acciones trazas de una obsesiva compulsiva, armoniosamente mezcladas con indicios de trastorno bipolar, que harían las delicias de un psicoanálisis en el que, por otra parte, no creo.
- No me duermo fácilmente, porque me encanta quedarme tirada, en la oscuridad, pensando en todo lo que no podré pensar cuando me muera.
- Por cierto, si creés en el cielo o el infierno, no esperes encontrarme en ninguno de esos dos lugares. 
- Basta que me digas "tenés que..." o "no hagas eso" para que yo, inmediatamente, haga lo opuesto.
Prueba de esto último, te pienso agregar un par de verdades más, que no sos quién para decirme que sólo siete tengo que enunciar.
- Soy gorda, ¿y qué?.
- Mi pesadilla recurrente consiste en que la gente se da cuenta de que no soy inteligente.
- No lamento nada de mi vida pasada, excepto no haber tenido hijos antes, y varios.
Acabo de darme cuenta de que respondí a dos de los tres memes que me endilgó la Abru. Maldita sea, yo quería ser una rebelde.

Bueno, luego de mostrar la hilacha no se me ocurre quién puede querer continuar con la cadena, así que lo hará quien tenga ganas.